Sobre el llamado Bufo Alvarius

¿Qué tienen en común el tipo que un día dijo:

“Todo el mundo tiene un plan hasta que le doy la primera hostia”

y otro que afirmó en un programa de televisión que la polla no le cabía en un vaso de tubo?
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l 13 de diciembre de 2016 colgaron un vídeo en Youtube en el que un hombre musculado que vestía una camiseta de camuflaje sin mangas se ponía delante de la cámara para tratar de explicar algo “mágico” que le había ocurrido. Al principio reconocía que arrastraba problemas derivados de diferentes adicciones: cocaína, coca cola, azúcar, café, alcohol... De vez en cuando exhalaba aire para moderar la emoción. Un amigo le ha había hablado de un ritual que le podía ayudar a abandonar los malos hábitos. Y pocos grupos humanos buscan la salida del laberinto con el ahínco de los adictos y sus familias. El hombre contaba que, llegado el momento, un tal Quique le ofreció una pipa de cristal para que inhalara el humo que de ella salía. Sus ojos se iluminaron cuando rememoró ese instante en el que su “cuerpo se convirtió en luz, y era luz con la luz”. Cuando recuperó la consciencia tuvo una sensación que no había experimentado nunca. “¿Dónde he estado?”, se preguntó el protagonista único del vídeo. El tal Kike le ofreció repetir la experiencia. El hombre se llenó de valor, se puso de pie y volvió a inhalar el humo. “He estado toda mi vida con los ojos cerrados hasta que he fumado un sapo”, sentenciaba casi al final de un vídeo que han visto más de medio millón de personas.

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os años y medio después, el 28 de julio de 2019, un fotógrafo llegó a la casa que el protagonista del vídeo tenía en un pueblo de la Comunidad Valenciana. Él también buscaba la pócima mágica que le permitiera salir del laberinto de la adicción. Esta vez fue el hombre quien encendió la pipa y se la ofreció al recién llegado. José Luis Abad, el fotógrafo, se desmayó. Nadie se alarmó porque aquello era lo habitual. Pero un momento después empezó a convulsionar. El hombre y otras dos personas que estaban presentes comenzaron a realizarle las maniobras de reanimación cardiopulmonar. Pasados unos minutos llamaron al teléfono de Emergencias. Finalmente, ni unos ni otros pudieron reanimarlo y el fotógrafo murió.

¿Por qué falleció este hombre? Una persona diabética no debe tener una experiencia con 5-MeO-DMT por los desajustes de glucosa. Tampoco alguien que haya consumido cocaína recientemente. Y por supuesto, hay que pesar la dosis que se va a administrar con mucho cuidado, algo que, por lo que parece, no ocurrió. Así que, en este caso, falló la prevención y la dosificación.

Pero inevitablemente en España este sapo quedó relacionado para siempre con el actor porno Nacho Vidal que era el protagonista del vídeo, quien ofreció esta sustancia a la persona que llegó a su casa y que comparó su miembro y el vaso de tubo en un programa de Mercedes Milá en el año 2002.

Como era de esperar, una ola de espectacularidad y de chismorreo se extendió por los medios de comunicación y las redes sociales. Hay pocos eventos que den más juego que las muertes acaecidas en circunstancias inusuales. Seguramente algún contertulio afirmó que había que chupar la piel del batracio para sentir sus efectos alucinatorios, algo que en este caso es un sinsentido.

Pero, ¿quién es el verdadero protagonista de todo este asunto? Para empezar el nombre que se ha popularizado es erróneo. Este sapo, cuyo hábitat es el desierto de Sonora, que abarca el noroeste mexicano y el sur de Arizona, se llama incilius alvarius. Entre los meses de octubre y mayo permanece bajo tierra en estado de hibernación. Y es en la estación de reproducción, que coincide con la época de lluvias -junio, julio y septiembre-, cuando se vuelve muy activo, en especial por la noche.

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l sapito ha elegido México, que es el epicentro de las sustancias psicodélicas: en el desierto de Wirikuta crece el peyote, en las montañas de Oaxaca, la salvia divinorum y la mujer con la que se relaciona a los hongos alucinógenos en todo el mundo es María Sabina, una india mazateca cuyo pueblo estaba también en el estado de Oaxaca. No es por nada que el adjetivo que se suele adherir a México es el de mágico.

Estos sapos tienen unas glándulas parótidas de gran tamaño que segregan una sustancia viscosa de color lechoso para repeler a sus depredadores y que es la que contiene alrededor de 20 alcaloides psicoactivos. El más potente de estos es el 5-MeO-DMT, conocido como “la molécula de Dios”. De hecho, el incilius alvarius es el único animal que secreta este componente.

La glándula pineal es algo así como el clítoris del cerebro. Es un pequeño botón que está en el centro de la cabeza y que produce melatonina, la hormona que afecta al ritmo del sueño. Hay teorías que afirman que esta glándula produce masivamente 5-MeO-DMT cuando nacemos, cuando morimos y cuando experimentamos un momento muy traumático. Y más ligeramente cuando hacemos el amor y en la fase REM del sueño. No hay nada confirmado: el cerebro sigue siendo un gran enigma para la ciencia.

Cronología histórica

Pero vayamos al principio: ¿A quién demonios se le ocurrió exprimir las glándulas de un sapo que vive en un desierto recóndito, para después secar esa sustancia sobre un vidrio y fumárselo en una pipa? Aquí va una enumeración cronológica:

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¿Cómo es un viaje con bufo?
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Las personas que hacen una ceremonia con esta sustancia no suelen encontrar las palabras para describirla posteriormente. ¿Cómo poder interpretar una experiencia mística? Y, sobre todo, ¿para qué? Aun así, intentémoslo: lo que se produce al aspirar el humo es un desmoronamiento de la consciencia. El tiempo y el espacio desaparecen. El cuerpo se afloja y luego se evapora. Hay una presencia masiva del color blanco. Cuando pasan entre cinco y diez minutos la persona va recuperando el sentido. Abre los ojos y no entiende dónde ha estado. No sabe si han pasado unos minutos o varios días. Puede que mueva un poco la cabeza para resituarse. Lo que sucede en los siguientes minutos es muy importante: la persona se encuentra consigo misma despojada completamente de su ego, de su neurosis. Sería algo así como el descubrimiento de la esencia profunda de cada uno. Casi todo el mundo llora. Hay una comprensión primordial de que somos parte de todo y de que todo está presente en nosotros. Podemos llegar a vivenciar que somos cada persona y cada detalle de planeta. “Yo soy tú y tú eres yo”, comprende el psiconauta. Y, claro, llora porque la sensación de plenitud y de amor propio es tan intensa y tan clara, que se emociona con esa certidumbre. “Yo soy alguien digno de amar y de ser amado”, descubre también. El clima en la sala será de tranquilidad. Puede que el guía cante un poco ayudado por una maraca o por un tambor. Puede que suene alguna canción que favorezca el proceso. Llegado un momento la persona se incorporará levemente y mirará al facilitador. Entonces intentará sin éxito poner palabras a lo que acaba de vivir. Puede que se vuelva a tumbar rendida ante su incapacidad. El silencio ahondará en la comprensión. Es difícil no creer en Dios después de tener una experiencia con bufo. Poco a poco, irá recuperando el cuerpo, la distancia, la consciencia. Hay momentos muy contados durante la vida de una persona en que las palabras, más que dar un sentido, estorban, esta ceremonia es uno de ellos. Aquí se trata de sentir y de comprender, pero más allá de lo racional.

¿Qué sucede en el cerebro cuando tomamos esta sustancia?
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ada vez se están haciendo más estudios científicos sobre los efectos de los psiquedélicos, sobre todo para descubrir cómo pueden ayudar a tratar ciertas patologías. El futuro parece muy prometedor. Hasta ahora se ha comprobado que los enteógenos afectan de manera primordial en la Red Neuronal por Defecto, que es algo así como esa vocecilla autorreflexiva que nos acompaña eternamente, y en la neuroplasticidad, que es la capacidad de las redes neuronales para formar nuevas conexiones, para reorganizarse y para modificar la eficacia de la conexión entre las neuronas, y que nos permite adaptarnos y evolucionar como especie. Parece además que el 5-MeO-DMT es un agonista (incrementa la actividad) del receptor 1A de la serotonina, el neurotransmisor que marca nuestra conducta y nuestro estado de ánimo.

¿Qué aplicaciones terapéuticas y psiquiátricas puede tener el bufo?
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l 5-MeO-DMTbufo provoca un reseteo general y agudo en cada persona que pasa por la experiencia. Muchos utilizan la palabra renacimiento cuando días después rememoran lo que les sucedió. Otros hablan de un antes y un después. Creo que esta medicina es muy apropiada para esas personas cuyas corazas emocionales son más duras, porque el bufo no deja espacio para esconderse. También creo que es muy apropiada para las personas que arrastran adicciones, ya que, como decía, ahonda en el amor propio y enseña que no hace falta dañarse. Es muy común que después de las ceremonias, las personas se replanteen sus hábitos a nivel corporal o alimenticio. El bufo, como el resto de enteógenos, reclama el autocuidado.

Como comentaba, cada vez son más los estudios reglados que se están haciendo para observar los usos que las sustancias psiquedélicas pueden tener en la solución de algunas enfermedades mentales. La Facultad Icahn del Hospital Monte Sinaí de Nueva York o el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona son algunas de instituciones que han desarrollados experimentos para calibrar como el 5-MeO-DMT puede ayudar a las personas que tienen depresiones severas.

Peligros
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n este mismo momento, los sapitos del desierto de Sonora están en la superficie, probablemente buscando un insecto que llevarse a la boca cerca de algún punto de luz. Debajo de Sonora está Sinaloa y por encima la frontera con los Estados Unidos. Así que el protagonista de esta historia se haya enclaustrado entre tres de los cárteles de droga más famosos de América: el de Sinaloa, el de Tijuana y el de Juárez. Una parte de las sustancias que estas organizaciones suben hacia la frontera (cocaína, cristal o fentanilo), se queda por esa zona y muchos son los adictos que penan su mala suerte geográfica. El sapito y la sustancia lechosa que segrega se utilizan para intentar sanar a todos los que consumen y consumen porque no pueden sostener su vida. Así que, de alguna manera, en el norte de México hay una guerra entre sustancias. Es curioso que la metanfetamina y el bufo se consuman en el mismo tipo de pipas de cristal.

Además, el sapito corre peligro con la expansión del uso de su medicina, ya que cada vez son más las personas que lo sirven, en México y en otros países, y la población de estos batracios es finita. Una solución podría ser la utilización del 5-MeO-DMT sintético (con un gramo se pueden hacer unas 140 tomas, mientras que un gramo de la sustancia natural, unas 15), aunque muchos reniegan de su uso porque está hecho en un laboratorio.

Por otro lado, con el aumento del número de guías está creciendo las denuncias por mala praxis. En Tulum, que se ha convertido en el epicentro espiritual del turismo en el Caribe mexicano, abundan los negocios que ofrecen un viaje (tanto en México como en España el bufo es legal) por un precio que ronda los 200 dólares. En muchos de estos lugares prima el beneficio económico antes que el cuidado de los usuarios. Además, será la población de sapos los que paguen este turismo de psiquedélicos, ya que para que algunos se enriquezcan habrá que ordeñar y ordeñar a los sapos sin ningún control. De hecho, cada vez son más los cazadores furtivos que pretenden acumular gran cantidad de la sustancia sanadora para despacharla al mejor postor o que atrapan a estos animales para luego venderlos.

Aunque hay alguna teoría de que la sustancia del sapo era usada en la antigüedad, sería bueno subrayar para terminar, que este enteógeno no tiene un linaje de curanderos que marquen la forma de usarlo. Es muy reciente y, por tanto, requiere aún más cuidado por parte de aquellos que se prestan a compartirlo.